¿Qué es el Growth Hacking y cómo puede aplicarse a los negocios?

Desde hace unos años, las palabras en inglés Growth Hacking no han pasado desapercibidas en el sector de los negocios y del marketing. Pero, ¿qué significa exactamente este término?, ¿y qué técnicas de Growth Hacking podemos aplicar en nuestro negocio?

¿Qué es el Growth Hacking?

Tal y como nos sugiere el término, el Growth Hacking hace referencia al desarrollo de técnicas para mejorar el crecimiento de una empresa.

Normalmente, se hará referencia a indicadores como puede ser el aumento del volumen de ventas, la cuota de mercado, el margen de beneficio, el número de clientes o consumidores, por ejemplo. Pero en realidad, el volumen de indicadores es mucho mayor.

Las técnicas de Growth Hacking puede utilizarse para muchos fines en una empresa: desde los indicadores mencionados anteriormente, hasta aumentar el número de seguidores en redes sociales o el volumen de la comunidad.

Por lo tanto, en el contexto de buscar el crecimiento de una empresa, el Growth Hacking es el término y acción acertada para envolver a la empresa en el seguimiento de su objetivo.

¿Cómo aplicar esta técnica en Marketing?

El Growth Hacking consiste en la aplicación de técnicas creativas y el análisis de datos para movilizar nuevas palancas de crecimiento de una empresa o producto.

Para ello, la empresa debe adaptarse a un entorno de comercialización actual, aplicando las nuevas tecnologías y las técnicas de marketing más actualizadas del momento. Dejando atrás el concepto de empresa tradicional.

Es decir, serán los medios online, en primera instancia, donde se aplicarán las técnicas de Growth Hacking, y donde se fijará un objetivo anual de resultados de crecimiento de más del 20%.

El hacker, o también conocido como experto en marketing, deberá establecer técnicas de SEO, Social Media, pruebas A/B, relaciones con la prensa, utilización de nuevas herramientas, etc. Una estrategia de Growth Hacking no puede desaprovechar ninguna de las técnicas del marketing actual.

Además, deberá trabajar los procesos de conversión y retención del cliente, controlar la medición de cada uno de los procesos y probando nuevas soluciones en caso de que no se estén obteniendo los resultados esperados.

Algunos ejemplos de Growth Hacking

La mayor parte de las empresas que en los últimos años han experimentado un gran crecimiento lo han hecho gracias al Growth Hacking.

Facebook e Instagram, por ejemplo, han sido dos de los ejemplos más grandes en este aspecto. Gracias a un análisis antropológico y social, consiguieron llegar a millones y millones de personas de todo el mundo. Aprovecharon el incremento de gente en el mundo digital y detectaron que la gente se aficionó a compartir detalles de su vida, fotos, utilización de filtros, etc.

Uber, por ejemplo, han sido sinónimos de las demandas de la sociedad. Un producto innovador y disruptivo que empezaba a patrocinar múltiples eventos y regalando viajes.

En lugar de apostar por las técnicas de marketing tradicional, apostaron por un marketing diferente, regalando viajes aquellos días en que los taxistas realizaban huelgas en contra de la marca. La campaña #UberNoPara incrementó las descargas de su app en más de un 800%.

Airbnb fue otro de los ejemplos de Growth Hacking. Conectó a huéspedes con propietarios, en un vacío legal aprovechando las demandas de la sociedad y allá donde los hoteles no llegaban. Airbnb aprovechó los medios online para darse a conocer, y en poco tiempo propietarios de todo el mundo comenzaron a darse de alta en la plataforma.

¿Cuál es el secreto del Growth Hacking?

El éxito del Growth Hacking parece fácil. Bastaría con encontrar al hacker perfecto, en el momento perfecto y en los medios ideales donde podemos alcanzar el objetivo.

Pero la realidad es distinta: los éxitos del Growth Hacking no siempre son vistos. Por ejemplo, para las empresas de nueva creación será más complicado llegar a los objetivos.

El secreto de una estrategia efectiva de crecimiento es descubrir el método de hacking que todavía nadie conoce y que permitirá que la empresa aumente drásticamente los resultados. Lo especial de un buen hacker es buscar los desconocido, lo que aún no está explotado, pero demandado por la sociedad.

Se trata de crear técnicas de hacking que revolucionen y sean efectivas, aunque sepamos que, como todas ellas, en pocos años serán perecederas. Debemos diseñar y efectuar una tendencia mucho antes que nadie.

Durante este período de tiempo, en el que además podremos diferenciarnos de los competidores, se forjará una ventaja competitiva gracias a activos como la antigüedad, el know-how, el valor añadido, la notoriedad y la imagen de marca.

El éxito del Growth Hacking no pasará desapercibido, y pronto muchos querrán copiarlo.


Autora: Ana López, Directora del Departamento de Marketing de Fonvirtual, empresa especializada en telefonía voip y funcionalidades avanzadas de centralita y call center. Puedes seguirme en LinkedIn.